El ransomware es actualmente una de las mayores amenazas para la continuidad del negocio. Un solo equipo comprometido puede detener por completo las operaciones de una empresa, resultando en pérdidas millonarias y daños irreparables a la reputación.
1. Identifica tu superficie de ataque
Los atacantes a menudo ingresan a través de servicios expuestos a Internet (como RDP, VPNs desactualizadas o paneles de administración). Es crítico realizar auditorías de seguridad constantes para cerrar estas puertas traseras.
2. Implementa políticas de Backups 3-2-1
- 3 copias de los datos: La original y dos copias de seguridad.
- 2 medios distintos: Almacenar las copias en dos tipos de almacenamiento diferentes.
- 1 copia off-site: Una copia inmutable y desconectada de la red principal.
3. Concienciación de los empleados
El phishing sigue siendo el principal vector de entrada. Formar a tu equipo para que no abran archivos adjuntos sospechosos ni hagan clic en enlaces no verificados es la primera línea de defensa.
En Proactive Defender analizamos tus sistemas en busca de vulnerabilidades antes de que los atacantes las encuentren.
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